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Aumentan renuncias de choferes de buses eléctricos por mezquina actitud de Prieto

Miguel Prieto hace caso omiso a los reclamos y críticas por no pagar salarios mensuales a los choferes de los buses eléctricos.

El atraso en el pago de salarios a los conductores de los buses eléctricos hizo, en principio, que dos choferes hayan renunciado. Hoy día, las dimisiones aumentaron a 10, luego que el intendente municipal Miguel Prieto anunciara en un programa televisivo que recién en enero de 2024 honraría los haberes correspondientes a todo este tiempo. La actitud del administrador comunal fue calificada de miserable, ya que tiene recursos para farras, pero no para salarios.

De acuerdo a los datos, la Municipalidad de Ciudad del Este adeuda salarios no solo a los choferes, sino a funcionarios de otras dependencias, como en el caso de Artes y Oficios, Escuela Municipal, entre otros. Lo ruin de esta actitud del intendente es que los directores y jefes de diferentes dependencias, que forman parte de su primer anillo y grupo de confianza, están percibiendo sus haberes sin ningún inconveniente, según datos filtrados de la comuna esteña. Uno de los privilegiados de Prieto es Carlos Portillo, hermano de la concejal María Portillo, que el 28 de cada mes percibe G. 12 millones en concepto de salario. El propio intendente había confirmado que el ex diputado percibe dicho monto, porque eso significa su “tranquilidad”, según dijo en un programa televisivo local.

Lo triste de todo esto, es que entre los que no están percibiendo sus respectivos salarios hay funcionarios de humilde condición económica. Muchos de ellos viven en piezas o casas alquiladas, situación que les tiene en vilo, ya que podrían ser desalojados en cualquier momento, según comentaron los afectados por esta situación. Como si fuera poco, el intendente Miguel Prieto se burló de los mismos al manifestar que “lo máximo que puedo hacer es arrodillarme con ellos a rezar, porque no tengo de donde quitar la plata.  Les puedo dar un abrazo también, si quieren”. Esa actitud rastrera y sin ninguna empatía hacia los más humildes se volvió una práctica normal en el jefe comunal.

Existe un malestar generalizado de funcionarios que ya se están acercando a los tres meses de atraso salarial. Muchos de ellos ya no aguantan seguir en esas condiciones, por lo que renuncian a sus cargos, bajo el riesgo que ya no percibirán más sus salarios caídos, según dijeron.  Prieto no demuestra ningún tipo de piedad por los funcionarios, ya que no hace el más minis esfuerzo para solucionar el inconveniente, siendo que cuenta con todas las herramientas para ponerse al día con los salarios. Pero al parecer le falta mucha voluntad política y una pizca de humanidad para poder entender las necesidades por las que atraviesan los operarios de la comuna.

Lejos de responder con altura, sobriedad y seriedad, Prieto responde a las demandas públicas que hacen los que renunciaron a sus respectivas labores, con mucha arrogancia, soberbia, falta de madurez mental y cintura política.

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