Fecha Actual

Denuncian que San Cristóbal es acechado por adictos y traficantes

Los establecimientos rurales son víctimas frecuentes de los adictos que se llevan todo lo que encuentran.

La venta al menudeo de drogas y el fácil acceso al consumo se convirtieron en un verdadero problema para las ciudades, porque alimenta a la delincuencia y aumenta el número de  personas en situación de calle. El distrito de San Cristóbal, ubicada al sur del Alto Paraná, está minada de adictos en sus calles, generando robos y hurtos constantes en perjuicio de locales comerciales y establecimientos rurales.

La tranquila y laboriosa comunidad está siendo acechada por adictos que se adueñan de la zona. Para poder conseguir dinero ingresan en las propiedades y se apoderan de todo lo que encuentran a su paso.  Los pobladores denuncian que las bocas de fumo abundan cada día más en diferentes puntos de la ciudad, todo en las narices de las autoridades que deben combatir.

Los adictos aumentan en las calles del distrito de San Cristóbal al punto de ser ya un verdadero problema.

Agentes de la Senad realizan procedimientos sin grandes resultados, teniendo en cuenta que al otro lado del río las autoridades brasileñas incautan por toneladas las drogas “exportadas” desde nuestro país. A pesar de reiterados pedidos de intervención de los puntos de ventas, hasta el momento no hay respuestas por parte de las unidades de lucha contra el narcotráfico.

El intendente Valcir Pelizza, mencionó al Diario Vanguardia, que ya realizó todas las gestiones en busca de frenar la desesperante situación que intranquiliza a los ciudadanos, pero aún no hay un resultado alentador.  Manifestó que los adictos en su mayoría son indígenas que duermen en las puertas de los negocios, espantando a la clientela y dejando basuras y un olor desagradable. Esta situación ya genera pérdidas económicas para los comerciantes.

Los drogadictos duermen en las puertas de locales comerciales llenando de basura y un olor desagradable espantando la clientela.

Según el intendente, prácticamente en todos los barrios se instalaron los vendedores de drogas al menudeo, generando intranquilidad e inseguridad a los vecinos. Anteriormente los adictos cometían los ilícitos solamente en horas de la noche, pero ahora ya lo hacen a cualquier hora del día.

Urge la intervención de los antidrogas para frenar el próspero negocio de los microtraficantes que operan sin ser molestados en una localidad distante de la capital departamental y que cuenta con una sola comisaría con pocos agentes.

Compartir:

Artículos Relacionados

Scroll to Top