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El intendente Nelson Cano clasifica a sus colaboradores en primera y segunda clase

En la Municipalidad de Hernandarias hay meses de atrasos salariales, pero los más cercanos al jefe comunal tienen privilegios al momento de cobrar.

Los concejales y funcionarios municipales de este municipio soportan retraso del salario de entre tres y cinco meses. Así, el intendente Nelson Cano clasifica en primera y segunda clase a los que dependen salarialmente del arca comunal. Pese al lamentable estado financiero, el ejecutivo comunal busca congraciarse con los opositores tratando de “zanjar diferencias”, sin embargo, su objetivo sería lograr apaciguar los cuestionamientos a su administración y que de esa forma la ciudadanía no esté enterada de la penosa situación.

Lo cierto es que los retrasos salariales afectan a la totalidad de la nómina de funcionarios e incluso a los concejales de Hernandarias. De hecho, los trabajadores que son permanentes (nombrados) tienen cierta preferencia a la hora de percibir sus haberes. Entre los contratados y los del entorno del jefe comunal tendrían bastante más privilegios y estarían al día, según los datos. De esa manera, Cano clasifica a sus colaboradores.

En cuanto a los miembros de la Junta Municipal, Cano también clasifica a los concejales. Están los privilegiados y los marginados. Los que gozan de privilegios en la corporación legislativa son aquellos que apañan su gestión y prácticamente no soportan retrasos en cuanto a su dieta. En tanto, los opositores o los que denuncian las irregularidades son totalmente marginados. Como ejemplo se puede citar la situación de los concejales Germán Ibarrola  y Nilda Venialgo, ambos del movimiento independiente por la que Cano ganó la intendencia, quienes tienen retrasos en el cobro de sus dietas. Otra que está en la misma situación es la concejal Rosa Ojeda, que también sufre el retraso en cuanto a su salario como legisladora.

Con bastante frecuencia el intendente Cano recurre a préstamos para poder paliar la desastrosa situación financiera en que se encuentra el arca municipal bajo su administración. Pero en los últimos meses, como ya no puede endeudarse, las consecuencias están pagando los funcionarios que deben soportar el impago por parte de la institución.

MALA GESTIÓN

Literalmente la comuna hernandariense se encuentra en banca rota. Esta situación sería únicamente por la  pésima gestión de Cano, que según fuentes ha realizado innumerables negociados que finalmente repercuten en los recursos financieros. El descalabro financiero de la comuna afecta al pago de salarios y otros gastos que no pueden ser cubiertos.

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