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La manipulación pericial para fallos aberrantes

Cualquier falta en el rigor científico en pruebas periciales, sumado a la carencia de objetividad y ética en los profesionales del Ministerio Público y del ámbito Judicial, tienen un impacto profundamente negativo en el efecto de la justicia.

La confianza del sistema judicial se ve gravemente comprometida cuando las decisiones se basan en pruebas científicamente cuestionables o en la falta de ética y objetividad de quienes están encargados de administrarlas. Este problema no solo carcome la credibilidad de las instituciones judiciales, sino que también perpetúa la injusticia, afecta la vida de los ciudadanos y erosiona el fundamento social.

El rigor científico en las pruebas periciales es crucial para garantizar que los veredictos sean justos y basados en evidencia sólida.  Ese es su fin, por lo que su implementación es coadyuvante de determinaciones, pero nunca deberían ser de por sí incuestionablemente decisivas.

En Paraguay se ha observado que a menudo las pruebas presentadas carecen de todos los elementos apropiados de la ciencia presente. Muchos peritos carecen de la formación y actualización necesarias en metodologías científicas modernas, lo que resulta en informes periciales que no cumplen con los estándares internacionales de calidad. La falta de equipamiento adecuado en los laboratorios forenses impide la realización de análisis precisos y confiables, que ya fuera incluso denunciado por profesionales con un mínimo de interés por su labor. Las influencias externas tampoco están ajenas para las manipulaciones. La presión de partes interesadas puede llevar a la interpretación sesgada de los resultados experimentales, comprometiendo así la imparcialidad de las pruebas presentadas. Para visualizar las verosimilitudes, es que se tienen sobre un mismo hecho, pericias diferentes.

Pero por sobre todo la objetividad y la ética son pilares fundamentales en el ejercicio de la justicia. No obstante, en el contexto paraguayo, existen múltiples denuncias y evidencias de que muchos profesionales del Ministerio Público y del sistema judicial no actúan con la imparcialidad requerida.

La corrupción es un problema persistente también en lo jurídico. Los sobornos y las influencias políticas en varias oportunidades han determinado el curso de los casos judiciales, socavándola. La contratación y promoción de profesionales basados en relaciones personales en lugar de méritos profesionales contribuye a la incompetencia y falta de moralidad en el sistema que se ocupa de dar a cada quien lo suyo.

En ese sentido, la ausencia de mecanismos efectivos de supervisión y control interno permite que las malas prácticas pasen desapercibidas y no sean sancionadas adecuadamente.

La percepción y realidad de que la justicia es parcial y corrupta desanima a los ciudadanos a recurrir a los tribunales para resolver sus disputas, fomentando un clima de impunidad galopante.

Toda decisión basada en pruebas deficientes o influenciadas por la corrupción, condena a inocentes y concede la absolución de culpables, resultando en graves violaciones de derechos humanos.

La falta de justicia genera resentimiento y desesperanza.

Es fundamental implementar una serie de reformas estructurales y políticas en el sistema judicial paraguayo, a fin de encarar esta realidad que casi nunca es tratada.

Invertir en la formación continua de los peritos y en la modernización de los laboratorios forenses para asegurar que las pruebas sean científicamente válidas, es el primer paso ineludible. Si no se establecen y desarrollan sistemas de auditoría y control interno para monitorear y sancionar las malas prácticas dentro del sistema judicial, el componente humano se corromperá. Vivenciar una cultura de ética y transparencia debería ser normal, pero en la realidad se debe fortalecer la educación y la implementación de códigos de conducta estrictos para todos los actores del sistema judicial. Introducir cambios legislativos que refuercen la independencia del sistema judicial y minimicen la influencia de la política y la corrupción en los procesos judiciales, son ayudas de relevancia.

Solo con interés real y escarmiento para sucios y mediocres, se contribuirá a construir una sociedad más justa y equitativa en Paraguay.

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