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Una visión mejorada del bloque regional puede desembocar en mayores beneficios

El Mercado Común del Sur (Mercosur) ha sido una iniciativa de relevancia en la integración económica y política de América del Sur desde su creación en 1991. Sin embargo, a lo largo de los años, ha enfrentado varios desafíos que han impedido alcanzar plenamente sus objetivos, y puntualmente aquellas relacionadas a mejorías integrales para el Paraguay.

Los desafíos del bloque siguen siendo los mismos, unidos por la necesidad de dinamizar la integración regional, además de buscar asociarse con bloques aperturistas, con un enfoque particular en cómo estas acciones pueden afectar positivamente al país.

Los países miembros del Mercosur, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela – actualmente suspendida-, tienen economías y sistemas políticos muy diversos, lo que llevó a dificultades en la implementación de políticas comunes y en la toma de decisiones consensuadas.

La excesiva burocracia y las barreras no arancelarias han dificultado el comercio intrarregional, lo que a su vez frenó el crecimiento del comercio entre los países miembros y ha limitado la competitividad del bloque. La falta de una infraestructura adecuada en transporte, energía y telecomunicaciones ha sido un obstáculo significativo para la integración efectiva, a más de que las deficiencias en medios aumentan los costos y tiempos de transporte, reduciendo la eficiencia del comercio.

De la misma forma, las diferencias en las políticas comerciales y las barreras proteccionistas han creado tensiones dentro del bloque, pues no se cumplían con conceptos básicos integracionistas.

Para superar estos desafíos, es crucial dinamizar la integración regional a través de varias estrategias coordinadas entre países miembros, que busquen la armonización de políticas económicas y comerciales.

No se puede seguir evitando la reducción de barreras no arancelarias y la simplificación de trámites aduaneros. Invertir en proyectos conjuntos en transporte, energía y telecomunicaciones pueden ayudar a reducir costos y mejorar la eficiencia. Mejorar la capacidad de las instituciones del bloque para implementar políticas y resolver disputas es esencial para una integración efectiva y justa.

Buscar asociaciones con conglomerados comerciales aperturistas, tal puntualizaba el Canciller paraguayo, Rubén Ramírez Lezcano,  puede proporcionar al Mercosur acceso a nuevos mercados, tecnologías y capital, lo que es particularmente relevante en un contexto global de creciente interdependencia económica.

Asociarse con economías avanzadas  facilita el acceso a tecnologías innovadoras y mejores prácticas, impulsando la competitividad del Mercosur.

El Paraguay tiene una economía abierta y en crecimiento, lo que potencia expectativas positivas, si se brindan los espacios comerciales adecuados y el impulso como bloque hacia otros contextos. La dinamización de la integración regional y la eliminación de barreras comerciales es requisito para ampliar oportunidades.

Las mejoras en conectividad material, no son desaciertos, pues si bien lento, el proceso integracionista puede hacer a Paraguay más atractivo para la inversión extranjera directa, creando empleo y fomentando el desarrollo económico.

A través de acuerdos comerciales con bloques aperturistas, Paraguay puede diversificar sus mercados de exportación, reduciendo su dependencia de un número limitado de países y mejorando su resiliencia económica. La globalización es una realidad ineludible, por lo que estar a la altura del mercado mundial, como asociación, tendrá impactos esperados en mediano plazo.

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